Una abuela de 99 años se convierte en la persona más mayor en hacer crowdsurfing en un concierto
El crowdsurfing, como se conoce popularmente a la liturgia de dejarse caer sobre el público en un concierto y ser transportado en el aire, ha sido siempre uno de esos rituales que parecían reservados a la juventud. Ya saben, la adrenalina, el vértigo y ese punto de inconsciencia feliz que asociamos a la veintena. Pero entonces aparece alguien como Pauline Kana para, a sus 99 años, desmontar uno de los glandes clichés del edadismo.
La estadounidense acaba de entrar en el libro Guinness al convertirse en la persona de más edad en hacer crowdsurfing, una hazaña lograda durante un concierto de Brantley Gilbert en Bellville, Texas, donde fue elevada sobre el público ante unas 20.000 personas que coreaban su nombre.
El récord fue certificado con 99 años y 274 días, una marca tan improbable como deliciosamente rockera. Pauline lo celebró con una frase que resume a la perfección su espíritu: “Lo he conseguido. !Soy la mejor de todos los tiempos!”.